Mientras la Justicia de San Francisco avanza
con los casos donde en tres escuelas se sucedieron el pasado jueves amenazas de
tiroteos mediante pintadas en los baños, la comunidad educativa busca con sus
herramientas trabajar con los chicos dentro del aula sobre los peligros de lo
sucedido.
En ese marco, pasaron por Déficit Cero (Up + 3564 Stream TV) María de los Ángeles Vergnano, inspectora de colegios secundarios
orientados en San Francisco, y Pablo
Rojas, vicedirector de la escuela superior San Martín, y explicaron cómo se
vivió este acontecimiento puertas adentro de las instituciones escolares.
“Más allá de la situación particular de San Cristóbal,
la escuela viene trabajando sobre la violencia y las relaciones humanas desde
siempre. Hoy el foco está puesto también en estos retos virales que no vamos a
desestimar en ninguna situación, trabajando en aquellas escuelas donde
aparecieron las pintadas como en las que no. Con los estudiantes y las
familias, tranquilizando a la comunidad”, explico Vergnano.
La inspectora destacó algo “positivo” ante la
gravedad de los hechos que fue la coordinación de los ministerios de Educación
y Seguridad de manera inmediata ante la aparición de la primera pintada: “Se
desprendió un protocolo y no nos sentimos solos. Una vez que pasa el hecho, se
activa el protocolo, se hace la denuncia y deja de ser un trabajo más para las
escuelas la investigación”, agregó y aclaró sobre el protocolo que es de “fácil
aplicación”.
Sobrellevar la situación
Pablo
Rojas, vicedirector del colegio superior San Martín,
una de las instituciones donde aparecieron pintadas, explicó que lo sucedido “generó
un ruido instantáneo en el personal” y que se trabaja mucho para controlar lo
que ocurre dentro del colegio.
“Es una escuela inmensa, con muchos chicos, que
tiene dos entradas y estamos acompañando el ingreso y egreso de los estudiantes.
Como primera medida se trabaja como equipo, en cómo afrontar esta situación. Pudimos
sobrellevar la situación, aplicar el protocolo que llegó del Ministerio de
Educación, lo que más ruido hizo a las familias es el miedo de que se replique
lo de San Cristóbal”.
Luego comentó el temor de las familias de los
alumnos al enterarse lo ocurrido: “Se dieron muchos mensajes y tratamos de
hacer lo mejor posible humanamente. Intervino la gente de seguridad, las clases
siguieron y se trabajó en acompañar a los estudiantes en el buen uso de las
redes, entre otras cosas.
Protocolos para diversas situaciones
Ante la consulta sobre si los docentes están
preparados para actuar en casos extremos como la aparición de un arma de fuego
en la escuela, Vergnano informó que el Ministerio de Educación reeditó una guía
de acompañamiento ante situaciones complejas como, por ejemplo, casos de violencia
en el hogar, la presencia de sustancias y hasta de armas: “Son pasos sencillos
para que cualquier docente lo pueda llevar adelante, más allá de dar aviso a
las autoridades para que actúen”.
Respecto a si creen que las imputaciones y
allanamientos a los estudiantes identificados como autores de las amenazas frenarán
estas bromas que surgen de retos virales, Vergnano respondió: “Quienes lo toman
como un juego se van a dar cuenta que lo estamos tratando en serio”.
Por su parte, Rojas destacó: “Generalmente interviene
la Justicia pero hay un acompañamiento de la escuela también para el adulto
dando herramientas porque quizás no las tiene. Hay trayectorias escolares que
son lineales y otras van saltando, no todos son iguales en la escuela”.
Por último, ambos entrevistados pidieron a los
padres de los estudiantes hablar de lo sucedido en casa: “Lejos de ser una
broma hay una localidad como San Cristóbal que quedó devastada, que llora a ese
estudiante fallecido sino también al estudiante que caminaba por ese precipicio.
Tienen que saber que es un delito, no es una broma y que van a ser castigados”,
cerraron.